Mi parque popular San Lorenzo

Encontré esta foto en FB, alguien la “reposteó” y en cuanto la vi (aunque la foto está en baja resolución) reconocí el parque.

Los parques de la Cd. de México casi todos tienen reglamentos supongo de cómo deben ser los juegos, qué juegos tienen etc… por lo que es posible que muchos se parezcan, pero muchos detalles de la foto de éste parque coinciden con el parque de mi niñez. Es el parque de San Lorenzo en la Colonia Del Valle.

El contenido es lo de menos, la razón por la que la postearon es aún menos importante, para mi fue la imagen lo que me atrajo y me llevó a memorias muy muuuy atrás.

Como las tardes de entre semana cuando acompañaba a mi hermana al parque, ella “dizque” me cuidaba, pero íbamos más bien a que ella jugara basket y se encontrara con sus amigos. Recuerdo que había una tiendita no muy lejos de allí con escaleras de medio caracol hacia la puerta y entrar a la tiendita (que estaba en una esquina).

También cuando mis papas me dieron unos patines de 4 ruedas (no de línea) y mi papá me llevaba al parque para practicar porque en casa como teníamos alfombra y era un departamento muy pequeño y para colmo el edificio estaba más habitado por viejitos que por jóvenes y se quejaban si jugábamos en las áreas comunes (que no eran abiertas, sino era el estacionamiento ja). Y nos íbamos en donde ahora hay otro juego, pero en aquél entonces había un poste en medio de donde colgaban los “volantines” que les llamábamos. A mí me encantaba jugar en ésa área porque la idea era agarrarte del volantín, correr para alcanzar fuerza y cuando tenías suficiente impulso colgarte del volantín y “volar”, subías un poco las piernas y sin tocar el piso por el impulso seguías girando. Era padrísimo, las ampollas en las manos por los tubos que no estaban cubiertos valían totalmente la pena. En fin, después de muchos años y falta de mantenimiento de los volantines, quedó solo el espacio y el poste en medio y en esa rotonda practicaba (no era un gran espacio, pero el piso era plano y no molestaba a nadie más). Recuerdo que mi papá sentado en una de las banquitas me tomaba el tiempo, siempre me motivaba y me decía lo bien que lo había hecho. Seguramente ni era tan rápida ni era la gran patinadora pero me hacía sentir bien y lo disfrutaba.

Otro recuerdo es cuando ya en la secundaria, el departamento donde vivía (no muy lejano al parque) era el punto de reunión con las amigas. Después de la escuela nos íbamos a mi casa, y lo era porque no estaba lejos de la escuela, teníamos un centro comercial (pequeño pero nuevo en aquélla época) y el parque. La verdad era muy céntrico. A pesar de que el Parque Hundido que es más grande estaba también muy cerca, siempre íbamos al de San Lorenzo. tal vez por al seguridad, quien sabe.Pero nos subíamos a los columpios con nuestras regresiones de niñas y competíamos a ver quién se columpiaba más alto o quién podía aguantar a columpiarse más fuerte parada sobre el asiento del columpio.

También recuerdo que habían pocos árboles de Eucalipto, y a veces cuando caían las semillas las recogía porque me encantaba el olor.

Recuerdo las tardes cuando me íba a caminar al parque y sentarme en una de las bancas pero de la otra sección del parque  a escuchar música, leer o simplemente observar y escuchar. (El parque ocupa dos cuadras, no es muy grande pero está dividido en dos: uno es donde están los juegos infantiles y otro es donde está la iglesia y hay fuentes y bancas también, cuando hay feria es en la sección de la iglesia donde se ponen los puestos de comida o se ponían los juegos mecánicos)

Hubieron muchos cambios alrededor del parque, cafeterías cerraban y abrían, heladerías, tiendas de ropa para bebé, pastelerías, restaurantes, etc… Pero mis recuerdos más presentes son los de la cafetería (que muchas veces cambió de nombre y decoración) casi en la esquina de Sn. Lorenzo y Fresas. La pizzería en contra esquina de ésa cafetería “Pizzería Italian & Grill” relativamente nueva. Los helados de Santa Clara sobre San Lorenzo, entre Tejocotes y Manzanas. El bar Gromblin’s al que nunca fui pero que tampoco lo vi abierto muchas veces o cuando estaba abierto no tenía mucha gente sobre la calle de Manzanas entre Millet y Sn. Lorenzo, y por último en la esquinita de Magnolias y Tejocotes una tiendita también relativamente nueva que comenzó vendiendo solo helados y ahora vende más cositas, ya es propiamente tiendita.

Hay otros lugares que han estado allí desde que era niña, que no sé sigan activos. Por supuesto la Iglesia de San Lorenzo. Otro es el Gimnasio para Damas Monique sobre Sn. Lorenzo casi esquina con Fresas (junto a la pizzería), otro es Piscinas Aqua Boutique en la esquina de Sn. Lorenzo y Tejocotes, la estética unisex Ginette en la esq. de Sn. Lorenzo y Manzanas, el carrito como puesto ambulante justo en frente de esta estética donde se anuncian y venden quesos de Oaxaca; y por último una boutique infantil que no recuerdo el nombre pero vende (vendía) ropa para bebé que está en Magnolias entre Tejocotes y Fresas.

Y además de eso, por supuesto no pueden faltar los detallitos propios del parque como la caseta de Policía, recuerdo cuando sacaron las motonetas de 4 ruedas (como las que rentan en las playas) para que la policía se pudiera mover, y siempre que íba había un policía que estaba haciéndola de “viene viene” y recogiendo propina de los automovilistas que se estacionan por ahí y terminar su frase con el clásico: “ahi se lo cuido”. En las otras callecitas hay otros “viene viene” con sus trapitos rojos, por ejemplo en la calle de Manzanas como hay oficinas y está solo a una cuadra de Insurgentes donde hay muchos negocios pues el “viene viene” de ahí tiene mucho trabajo, desde la guía para ayudar a estacionar el auto, pasando por el lavado del auto hasta cuidar el auto hasta que la persona salga de su oficina y se lo lleve. El otro “viene viene” que recuerdo es el de la calle de Fresas, también con mucho trabajo especialmente a la hora de servicio entre semana de la iglesia, pero Domingos a la hora de misa boda era el dia más concurrido. Bueno, hasta recuerdo que hay una como piedra sobre la calle de Magnolias donde dice “Parque Popular San Lorenzo” y no recuerdo si era mi hermana o yo que lo llamábamos “MI parque popular San Lorenzo” tal como decía la piedra.

Yo no lo recuerdo, pero mi mamá cuenta que fue en ese parque cuando yo tenía 4-5 años que ella se dio cuenta que yo no veía bien (miopía y astigmatismo) porque yo estaba jugando en los juegos y ella estaba sentada en una de las bancas cuidándome pero como yo no la ví, pensé que que me había dejado o que yo estaba perdida y comencé a llamarla a gritos, a desesperarme y gritar. O también cuentan que mi hermana una vez me llevó al parque pero me dejó jugando y ella se fue con sus amigos y me perdió, y yo me regresé a casa sola (era muy pequeña, no sé cuantos años pero por ahí de los 5-6) y ella se dio cuenta que no estaba y yo al llegar a casa les dije a mis papas que mi hermana me había dejado y se pusieron fúricos, mi hermana en cambio sin saber esto pues estaba preocupada y sin ir a la casa y sin decir directamente que me había perdido solo llamó por teléfono a la casa preguntando por mi o no se qué cosa y es cuando mi mamá le dijo que yo ya estaba allí y que ella se fuera inmediatamente al departamento. En fin, tantas memorias, tengo más como mi caída del juego de la Trompeta (un juego de barras que tiene forma de trompeta) en el que una vez me colgué de la barra más alta para saltar y obvio era pequeña y al saltar me lastimé. Pero bueno, son muchos los recuerdos y pocas las personas que convivieron conmigo y las hice parte de mi recuerdo en ése parque. Pero son añorables e inolvidables, como el parque mismo.

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