Espacio

Estos últimos dos meses he estado yendo a un pequeño gimnasio que cuenta con sauna y alberca. El sauna no lo utilizo pero la alberca y los aparatos de ejercicio si. Ya he ido a ese spa el invierno pasado y conozco la dinámica e incluso a personas que son miembros continuos. Especialmente, dos mujeres:

Desde la primera vez que llegué a éste spa, que de hecho fue con un cupón de prueba, vi a una señora ya grande (calculo unos sesenta años, si no es que más) que durante las tres horas que estuve ahí –porque aproveché a hacer ejercicio, nadar y luego el sauna– ella se la pasó en las diferentes máquinas. Me sorprendió muchísimo, pero como era Domingo, pensé que tal vez era el único día que iba. Cual fue mi sorpresa cuando me inscribí y empecé a ir dos o tres veces a la semana, ella estaba ahí antes que yo y cuando yo ya me iba ¡ella seguía ahi! 😱

En Noviembre que me volví a suscribir la volví a ver. La señora no tiene mucho músculo, que refleje las horas que hace ejercicio. Se le ven sus arrugas y hasta los huesos prominentes de la columna. Siempre está muy seria aunque sí saluda cuando tú saludas. Siempre está con audífonos y tiene distintas ropas. Ha dos secciones de aparatos de gimnasio: una donde están las pesas, caminadoras, elípticas y los elásticos. La otra donde hay más aparatos para piernas, brazos, espalda y abdomen. La he visto en ambas secciones, como si pasara por cada uno de los diferentes aparatos.

Ayer me la topé en los vestidores, se cambia antes de pasar a la otra sección. Otra señora (también ya grande) que iba llegando le preguntó si ya se iba (se llamaron por nombre, o sea que se conocen) y ella respondió que no, que aún le quedaba una hora. Yo calculo que llega a las siete de la mañana (yo llego entre siete y media y ocho y ella ya está ahí) y termina a las diez (yo me voy como a las nueve). Tres horas de hacer ejercicio. Me he preguntado si es anémica y si no tiene otra actividad o trabajo. Tal vez ya está jubilada, lo cual quiere decir que tiene más de setenta años. No sé, pero me impresiona.

La otra señora es una persona non-grata para mí. Desde el año pasado ya hubo una fricción con ella. Hay dos regaderas en las instalaciones: una en el sauna y otra en los vestidores que están entre el gimnasio y la alberca (lo cual tiene sentido que yo me bañe ahí). Ahora sé que si va a nadar (porque ella sólo va a nadar media hora) llega como a las ocho y media. Un día yo me estaba bañando y ella llegó y me preguntó si me iba a tardar mucho a lo cual respondí que no me faltaba mucho, solo dos minutos. Me empezó a decir que ella solo quería echarse agua para entrar a la alberca y que, además, esa regadera era sólo para los que van y regresan de la alberca. Sentí tal presión que salí de la regadera, me envolví en mi bata (yo aún con shampoo y jabón) y la dejé entrar. Cuando salió me dijo que si me quería bañar completa que usara la otra regadera en el sauna. Yo ya no lo contesté y regresé a la regadera para enjuagarme. Me dio coraje.

Al salir ese día, pregunté en recepción si me podía bañar completa en las regaderas (como lo había hecho en el día de prueba) y la señorita me contestó que claro que si, no había problema en cualquiera de las dos regaderas. Con eso en mente yo seguí, pero sí me apuraba muchísimo por si llegaba la otra señora y me reclamaba de nuevo.

Ésta segunda vez que estoy suscrita, me la he topado en los vestidores yo ya vistiéndome o apenas entrando a la regadera pero ella ya apenas yendo a la regadera. Y si la veía llegar cuando yo ya estaba a punto de terminar mi rutina, me iba a bañar a la regadera del sauna. Hasta ayer. Nuevamente me estaba bañando (perdí noción del tiempo nadando y, para colmo, quitaron el reloj de la alberca así que no sabía la hora) y escuché a alguien entrar a los vestidores (a esa hora en la mañana somos contadas las personas que vamos a ese gimnasio, por eso me gusta). Era ella.

Yo ya me estaba secando, así que en dos minutos yo ya estaba fuera. Lo que vi inmediatamente al salir fue ella parada esperando (con pies juntos y manos entrelazadas hacia atrás, como quien espera que le pasen una llamada telefónica) y cuando la saludo ella sólo me mira a los ojos y entra a la regadera. Wow.

Creo que no había sentido algo igual en todo este tiempo que he estado aquí. La había tratado de evitar desde el año pasado y ésta vez igual. He tratado de no coincidir en tiempos entre las ocho y media y nueve cuando sé que es cuando ella ocuparía la regadera (que, tengo que decir, cuando sale de la alberca de nada por media hora, sólo va a la regadera sin bañarse, lo cual yo no puedo hacer porque mi piel es super sensible y necesito enjabonarme para realmente quitar el cloro de mi cuerpo y cabello si no se me reseca y me salen granitos).

Puedo decir que mis tiempos rondaban sus tiempos para no coincidir. Me hizo sentir mal, me avergonzó esa primera vez, me hizo sentir insegura y admito que me dio miedo. A tal grado que pues trato de evitarla. ¿Cómo puede tener una total desconocida tanto poder sobre ti? ¿Por qué lo he permitido? Ahora tomo mis duchas en la regadera del sauna que a esas horas está totalmente solitario. No es el lugar más cómodo para vestirte porque no hay bancas pero bueno, al menos no tengo la presión de esa mujer.

Algo que me gusta, pero que a la vez es una desventaja de éste país europeo (no sé si en general en todo el continente, es que la gente te da tu espacio. Respeta tu espacio. Pero a la vez, te miran raro si te atreves a invadir su espacio. Como latina estoy acostumbrada a saludar a la gente que veo seguido (aunque no haya una amistad), a saludar de beso y a veces hasta abrazo cuando me presentan a alguien, a carcajearme si algo me parece muy chistoso, a tener contacto físico y sonreír aunque no esté coqueteando. Pero muchos pueden tomarlo mal aquí. He aprendido algunos límites, pero otros aún no.

Yo necesito mi espacio y mi tiempo. Disfruto mi ritmo y la soledad. Me enerva tener la presión en las filas donde esperan su turno detrás de mi. Tengo mis hábitos y mis manías. Y por eso me gusta ir a ese gimnasio que, aunque pequeño, cumple mis necesidades y gustos a la hora cuando no hay mucha gente y tengo la libertad de usar y repetir los aparatos y la alberca que yo quiera. Pero tampoco quiero estar totalmente aislada teniendo que ir a otra sección completamente ajena a la que me muevo, tengo mis cosas y está cómoda.

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