Reunión

Cuándo fue la última vez que fui a una reunión estilo fiesta casual mexicana… ni me acuerdo. Tal vez hace 8 años. Y fue una más fresa porque no recuerdo haber bailado tanto, al menos no música de fiesta mexicana.

El sábado me reuní con unas mexicanas, casual, fue comida planeada y de hecho cocinamos juntas una sopa de setas con chile guajillo. En mi vida me hubiera imaginado estar cocinando algo así. Yo me voy con las cosas simples. Pero para mí el uso de chiles ya es cocina más complicada, sí más casera, tradicional y sabrosa pero más elaborada también. Salió riquísima, otra mexicana preparó pollo con chile pasilla. Y el novio italiano preparó una receta italiana familiar también tradicional, muy rico. El postre fue un pastel de una receta de la anfitriona. Delicioso.

Después llegó un alemán que también está en el grupo de mexas porque vivió tres años en MX pero que ahora regresó a Alemania a trabajar. La cosa es que pasamos un rato a gusto, pero como toda reunión a la mexicana no se quedó en platicar durante el proceso de cocinar y antes de comer, sino que durante la comida hablábamos un buen (por supuesto eso alargó el tiempo de comer) y claro que no faltó la sobremesa. El alemán dijo que eso no era para nada algo común en Alemania.

Pero después no nos despedimos aún, empezamos a pedir y poner canciones (más que nada latinas bailables). Bailamos, reímos, tomamos, cantamos, reímos, se nos quitó la pena y algunos de nosotros ya éramos como hermanos. La música a todo volumen, porque bajito no sabe a nada. El alcohol no fue abundante, y no hizo falta para sentirnos bien. Yo a partir de las once me sentí cómoda. Me asombraba que nadie se quejaba de la música, el ruido o algo.

De hecho el alemán se sorprendió que la anfitriona se fue a dormir y no nos pidió que nos fuéramos, nos dijo la frase muy común en México: “se quedan en su casa”. Y nos quedamos.

Una canción tras otra, en inglés, en español, en alemán, punk, rock, pop, cumbia… un poco de todo pero lo prominente fueron canciones latinas. Nos dieron la una de la mañana, a las dos yo ya estaba en casa, no me sentía cansada pero el lugar estaba a media hora de mi cama y no había transporte hasta las cinco de la mañana, por una parte no me quería ir, pero al final me fui. Los demás se quedaron a bailar más y se quedaron a dormir.

Me hace falta esa bulla, ese ambiente. Quiero aprovecharlo el tiempo que dure. Meses, años o si son unas cuantas veces más. Por cinco años no encontré un grupo así. No bailé, no salí, no me identificaba, no pertenecía ni de aquí ni de allá (de hecho creo que ya no pertenezco a ningún lugar) pero estoy con personas que pasan por lo mismo, pertenezco a ese grupo que no pertenece a un lugar solamente. Casi no hablaba español con alguien que también tuviera el español como lengua materna. No es lo mismo. Ahora lo tuve, espero tenerlo un par de veces más. Lo extrañaba. El sábado lo tuve. Éstos últimos meses lo he tenido.

Gracias.

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